Tampa Lector: una feria del libro que quiere durar todo el año
Impulsada por Alberto Sicilia y Gabriel Cartaya, la iniciativa reúne lectura, arte y memoria histórica en torno a una aspiración compartida: que la cultura tenga un lugar permanente en la vida de Tampa.
Una feria del libro comienza mucho antes de que alguien abra la primera caja. Empieza cuando hay personas dispuestas a imaginarla, a conversar sobre lo que podría aportar a su ciudad y a buscar a quienes quieran hacerla posible.
En Tampa, Alberto Sicilia y Gabriel Cartaya compartieron durante años esa conversación. Los unía el interés por los libros y por una ciudad cuya historia guarda una relación profunda con la palabra. De aquel intercambio nació el impulso de una feria que pudiera reunir a escritores y lectores, acercar generaciones y abrir nuevos espacios para la cultura. Sicilia recordó ese origen en una entrevista con Diario Las Américas.
La propuesta encontraba raíces en el lugar donde buscaba crecer. En las fábricas de tabaco de Ybor City, los trabajadores habían sostenido con sus aportaciones la presencia de lectores que compartían noticias e ideas durante la jornada. Aquellas voces formaban parte de la vida del taller y del acceso de sus trabajadores al conocimiento. La tradición, documentada por el Servicio de Parques Nacionales, recuerda cuánto puede significar la lectura cuando una comunidad decide hacerle sitio.
Tampa Lector recoge ese legado desde el presente. Su historia reúne a personas e instituciones que han querido volver a encontrarse alrededor de los libros y dar continuidad a ese encuentro.
Una idea que consiguió abrir sus puertas
Del 7 al 10 de marzo de 2024, la 1ra. Feria Internacional del Libro de Tampa llevó aquella aspiración a los espacios del Círculo Cubano y de Hillsborough Community College, en Ybor City. Organizada por Tampa Lector Consortium, contó con la colaboración de instituciones culturales y académicas vinculadas a la ciudad. Historia y colaboradores de la feria.
El programa enlazaba el patrimonio local con la creación contemporánea. Las intervenciones sobre José Martí, el lector de tabaquería y Luisa Capetillo compartían lugar con poesía, música y danza. A lo largo de las jornadas se anunciaban presentaciones de libros, encuentros presenciales y virtuales y oportunidades para conversar con los autores. Programa de la primera edición.
Esos espacios daban forma a algo que quienes trabajamos con libros conocemos bien: publicar una historia es solo una parte de su recorrido. También necesita ocasiones para llegar a otras personas, despertar preguntas y encontrar una conversación.
La feria reservó una atención especial a los lectores más jóvenes. Yborín, su pabellón infantil y juvenil, reunió una programación en español, en inglés y bilingüe, con narración, música y encuentros con escritores. Los niños tenían un espacio propio dentro de la convocatoria, pensado para acercarlos al libro desde la curiosidad y el disfrute. Programación de Yborín.
Entre los recuerdos de aquella edición, Enrique Del Risco destacó presentaciones, firmas y un encuentro con los poetas Carlos Pintado y Ramón Fernández-Larrea, acompañados por Gema Corredera. Su relato permite reconocer el valor de lo que ocurre alrededor de un programa: los reencuentros, las obras que alguien descubre y el agradecimiento a quienes hicieron posible reunirlas. Testimonio de un participante.
Dar continuidad al encuentro
Cuando una feria termina, quedan los libros y las personas que se conocieron entre sus mesas. Dar continuidad a esos vínculos supone otro trabajo: volver a convocar, preparar nuevas actividades y encontrar recursos para sostenerlas.
En noviembre de 2024 se dio a conocer Tampa Lee, una propuesta de encuentros entre lectores y autores cuya inauguración se anunció en la biblioteca del «Club Cívico Cubano». Sicilia planteaba una programación mensual que pudiera integrar conversación literaria, poesía, música, teatro y artes visuales. También proponía escuchar y conservar testimonios de personas mayores de la comunidad. Presentación de Tampa Lee.
Ese interés por la memoria abre una dimensión especialmente cercana del proyecto. Hay historias que viven en archivos y otras que todavía dependen de alguien que las cuente. Escuchar a quienes han visto cambiar una ciudad permite acercarse a sus afectos, sus pérdidas y sus maneras de empezar de nuevo.
Durante 2025 quedaron otras huellas de actividad literaria. La «Unión Martí-Maceo» acogió, el 12 de julio, el lanzamiento de El secreto de la andaluza, de Gabriel Cartaya, recogido después en el Boletín Martiano de la «Universidad de Tampa». En agosto se anunció una presentación organizada por Tampa Lector de la novela Mi esposa y yo tenemos amantes, de Dania Ferro, en el «Club Cívico Cubano». Boletín Martiano, página 22 y convocatoria de Dania Ferro.
La organización también entró en una nueva etapa. En diciembre de ese año, Sicilia explicó que, tras quedar inactivo el Consortium, habían fundado Tampa Lector Inc., una entidad sin fines de lucro con objetivos culturales y educativos más amplios. En su balance mencionó presentaciones, festivales infantojuveniles y colaboraciones con organizaciones que acompañan a niños y familias con necesidades especiales. Entrevista sobre esta etapa del proyecto.
El arte también cuenta la ciudad
La apertura a otros lenguajes forma parte de ese recorrido. Para febrero de 2026 se anunció Volume and Canvas: Dialogues on Form, una exposición y subasta vinculada a Vicente Castro Morales. Más adelante, nuestra editorial recogió su homenaje mural a Ybor City y la presentación de Tampa en tus manos, una plataforma relacionada con la promoción de la segunda feria. Convocatoria de la exposición y cobertura del homenaje.
Acercar literatura, artes visuales e historia local ofrece distintas puertas de entrada a la cultura. Una imagen puede despertar el deseo de conocer un lugar; una conversación, llevarnos a un libro; un testimonio, ayudarnos a comprender la experiencia de otra generación.
Lo que una comunidad decide sostener
La petición de apoyo de Tampa Lector mira hacia esa continuidad. Propone dedicar recursos a libros en español y bilingües, actividades educativas, encuentros artísticos, preservación histórica y preparación de la próxima feria. La plataforma «Tampa en tus manos» anuncia entrada gratuita para el público a la segunda edición y mantiene pendiente de confirmación su agenda de paneles. Información de participación y apoyo.
Sostener estos espacios requiere aportaciones, tiempo y colaboración. Hay que coordinar personas, preparar lugares y cuidar los detalles que permiten a otros llegar, participar y sentirse recibidos.
En Tu Letra Online creemos que el valor de una feria continúa en los vínculos que ayuda a construir. Está en el lector que regresa, en el escritor que encuentra a su público y en las historias que una comunidad aprende a reconocer como parte de su vida.
La conversación que compartieron Sicilia y Cartaya encontró compañía. El desafío que sigue es mantener abierto ese lugar para quienes todavía están por llegar.
¿Qué actividades te gustaría encontrar en una programación cultural durante todo el año?
¿Qué formas de colaboración podrían ayudar a sostenerla?
Comparte tus experiencias y propuestas: una comunidad lectora también crece cuando escucha a quienes la integran.
Transparencia editorial: Tu Letra Online figura entre los sitios asociados de Tampa en tus manos.
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