Privacidad y aviso legal
Esta página todavía no está en vigor.
Falta lo único que no se puede deducir del programa ni inventar: quién responde de los datos. Sin razón social, identificación fiscal, domicilio y un correo al que reclamar, esto no es una política de privacidad.
Lo que viene debajo sí es cierto y sale de lo que el sitio hace.
Qué recogemos y por qué
Si nos escribes por el formulario de contacto
Guardamos tu nombre, tu correo electrónico, el motivo que elijas y lo que nos cuentes. Los guardamos para responderte, y no para nada más.
Guardamos también la fecha y la hora en que marcaste la casilla de consentimiento, y la dirección IP desde la que enviaste el mensaje. La fecha, para poder demostrar cuándo aceptaste. La IP, solo para cortar a quien envíe el formulario muchas veces seguidas: es lo que nos permite no ponerte un captcha, que es una barrera justo para quien peor lo tiene.
Si nos envías un manuscrito
Guardamos lo que rellenas en el formulario —nombre y apellidos, correo, teléfono si lo pones, país, y los datos de la obra: título, género, extensión, si se publicó antes y dónde—, el fichero que subes, y la fecha de cada una de las tres casillas que marcas: la del tratamiento de datos, la declaración de que la obra es tuya y la de que conoces el proceso. También la IP y el navegador del envío.
Todo eso es lo que hace falta para leer tu obra, responderte y, si seguimos adelante, poder firmar un contrato contigo.
Si tienes cuenta en el panel o en el portal
Tu nombre y tu correo, y un registro de lo que se hace desde tu cuenta: qué se cambió, cuándo y desde qué IP. Ese registro existe para poder responder de lo que pasa con las obras y los contratos de otras personas, y no se puede desactivar sin desactivar esa garantía.
Qué no hacemos
- No vendemos ni cedemos tus datos a nadie.
- No usamos cookies de seguimiento ni de publicidad. Por eso no verás en este sitio el cartel de aceptar cookies: no hay nada que aceptar.
- No hay Google Analytics ni ninguna herramienta parecida. Contamos las visitas de cada libro sumando uno a un contador del día, sin guardar tu IP, tu navegador ni nada que permita distinguirte de otra persona.
- No te escribimos para venderte nada. Solo respondemos a lo que nos preguntas.
Cookies
En la parte pública del sitio —la que estás viendo— no se pone ninguna cookie.
Al entrar en el panel o en el portal con tu cuenta se ponen dos, y las dos son necesarias para que eso funcione: una para mantener la sesión abierta, que caduca a las ocho horas, y otra para impedir que un tercero envíe formularios en tu nombre.
Cuánto tiempo lo guardamos
Hoy no borramos nada automáticamente, y preferimos decirlo así a prometer un plazo que no se cumpla. Los mensajes de contacto, los manuscritos recibidos y los expedientes se conservan mientras la relación tenga sentido: un manuscrito que se rechazó se guarda para poder explicar por qué si preguntas, y un expediente de una obra publicada, mientras el contrato esté vivo.
Tus derechos
Puedes pedirnos que te digamos qué tenemos tuyo, que lo corrijamos, que lo borremos, que dejemos de usarlo o que te lo demos en un fichero para llevártelo a otro sitio.
Dónde están los datos
En un servidor propio en Alemania. La base de datos no está abierta a internet: solo se llega a ella desde el propio programa. Los manuscritos que se suben se analizan con un antivirus antes de guardarse.
Con una excepción que conviene decir: cuando nos escribes o nos mandas una obra, llega además un aviso al buzón de correo de la editorial con lo que nos has contado, para poder responderte pronto. El fichero del manuscrito no se manda por correo; ese se queda en el servidor.
Las copias de seguridad
Cada noche se hace una copia de todo y se guarda en un almacén de copias separado, también en Alemania, por si el servidor se perdiera. Se conserva sesenta días y después se borra sola.
Esa copia sale cifrada del servidor, con una contraseña que solo tiene la editorial. Quien guarda el fichero no puede leer lo que hay dentro: ni la empresa del almacén, ni nadie que llegara a él.